Independiente es un torbellino de gol cuando se lo propone. A pesar de las ausencias de Pato Tabarez y Martín Fernández, el equipo de Oliva desarrolló un juego de vértigo y gol para superar a Unión de Santa fe 103-75. Quedó tercero en la tabla.
A pesar de dos ausencias pesadas, Independiente (O) jugó un partido muy sólido y se impuso con claridad a Unión (SF) por 103–75. Conrradi fue la figura por volumen y presencia (21 puntos), bien acompañado por el perímetro de Marcucci (5/8 en triples) y la conducción de Rolfi. Unión, con el regreso testimonial de Vogt (4:35), no pudo sostenerse desde el tiro exterior y lo pagó caro.
En el inicio del partido, Unión sorprendió con mejor toma de decisiones y llegó a mandar promediando el segmento (10–12), con Guerra y Hure encontrando puntos tempranos. Independiente respondió sin apuro: defendió el aro, corrió cuando pudo y empezó a cargar el rebote para mantenerse cerca.
En el cierre del primer cuarto se vio el quiebre: Independiente ajustó atrás y metió un parcial 13–4 para dar vuelta el trámite y cerrar 23–16. Filippetti y Conrradi castigaron cerca del aro, y Marcucci puso la última del chico para consolidar la ventaja.
En el comienzo del segundo segmento, el local sostuvo la intensidad y estiró con un pasaje de buen ritmo ofensivo: a mitad del cuarto ya estaba 36–28. Marcucci encontró tiros a pie firme y Rolfi sumó continuidad, mientras Unión dependió de acciones sueltas y de Akwuba para no salir del juego.
Al cierre del primer tiempo, Independiente administró mejor cada posesión y ganó el tramo 16–11 para irse 52–39. La clave fue la selección: cuando no hubo ventaja, movió la pelota; cuando la defensa rotó tarde, castigó. Unión, en cambio, empezó a forzar tiros de tres (baja eficacia sostenida) y se fue quedando sin balance defensivo.
Cuando amanecía el tercer cuarto, Unión intentó recortar con energía, pero Independiente respondió con gol repartido y control del rebote para mantener la distancia: el parcial del primer tramo fue 13–12 y el tablero se acomodó en 65–51. Vallejos apareció con puntos importantes y el local siguió encontrando ventajas atacando la pintura antes de abrir la cancha.
En la segunda mitad del tercer período llegó el golpe decisivo: Independiente metió un parcial 19–7 para quebrarlo y cerrar 84–58. Conrradi y Filippetti dominaron el eje central, y la defensa del local provocó errores de Unión (18 pérdidas en el partido) que terminaron en puntos rápidos o segundas chances.
Con la diferencia grande, el partido entró en modo control. Unión ganó ese primer tramo 10–6 para maquillar (90–68), aprovechando algunas desconcentraciones y sacando faltas, mientras Independiente rotó y bajó un cambio sin perder orden.
En el cierre, el local volvió a tomar el mando con un parcial 13–7 para sellar el 103–75 sin sobresaltos. Vallejos y Marcucci volvieron a sumar en el tramo final, y González pudo repartir minutos manteniendo la estructura, aun sin Tabárez ni Martín Fernández.
Independiente construyó la diferencia desde la eficiencia: 70% en dobles (22/31) y 41% en triples (14/34), con 103 puntos y 20 asistencias. Conrradi (21), Rolfi (19) y Marcucci (17) encabezaron un ataque muy parejo; Unión tuvo a Guerra (17) como máximo anotador, con Akwuba (10 y 12 rebotes) sosteniendo cerca del aro, pero sufrió un 26% en triples (10/38) y 18 pérdidas. Vogt volvió, pero apenas estuvo 4:35.