Gimnasia volvió a hacerse fuerte en Comodoro, le ganó a Ferro 79-74 y se puso 2-0 en la semifinal al mejor de cinco. En una serie que ya empezó a jugarse con tono de resistencia, el local sostuvo otra noche cargada de tensión, absorbió la reacción visitante y defendió su casa para viajar a Caballito con una ventaja pesada.
En el inicio del partido, Ferro entró mejor y logró discutir de frente una cancha siempre áspera en playoff. Bettiga, Torresi y Defelippo le dieron respuestas a la visita, pero Gimnasia nunca perdió el eje y fue creciendo desde Chacón, Cisneros y la energía interior. El primer cuarto se cerró corto, con un partido ya muy físico y parejo.
Promediando el segundo segmento, el juego se endureció todavía más y apareció una de las claves: Ferro encontró gol con Hernández, Jano Martínez y Defelippo, mientras Gimnasia sostuvo el control desde Rivero y Cisneros. El visitante llegó a empatar en 37 y siguió empujando, pero el local se fue al descanso 44-37 porque cerró mejor sus últimas posesiones.
Al cierre del primer tiempo, el boxscore ya marcaba una tensión profunda. Gimnasia terminaría con 69% en dobles, un número altísimo, mientras Ferro dependía mucho más de su tiro de tres para sostenerse. Ahí aparecieron también tiradores de baja eficacia que luego pesarían: Jano cerró 0/3 de tres, Diez 1/4 y Bettiga 1/3, varios de esos tiros en tramos donde la visita necesitaba consolidar su remontada.
Cuando amanecía el tercer cuarto, Ferro produjo su mejor respuesta emocional. Defelippo metió un triple para el 44-40, Bettiga y Diez acercaron, y el equipo terminó pasando al frente 54-53 antes de que Torresi lo dejara 58-57 a falta de 12 segundos. Ahí cambió el clima: el partido dejó de ser de control local y pasó a ser de una posesión permanente.
Promediando ese tercer tramo apareció el cruce obligatorio entre pérdidas y recuperos. Gimnasia terminó con 11 pérdidas y Ferro con 11, pero el local convirtió mejor sus recuperaciones en puntos de quiebre: Carrasco y Rivero generaron robos importantes, y Chacón administró con más claridad los ataques calientes. Del otro lado, Ferro recuperó, pero no siempre pudo transformar esos robos en una racha limpia.
En el comienzo del último cuarto, Gimnasia retomó la delantera desde Chacón, Cisneros y Rivero, pero Ferro nunca se salió del partido. Defelippo clavó un 3+1 para el 67-60, Torresi volvió a meter un triple para el 67-64, y luego Kevin Hernández igualó en 69 a 1:59. Fue un cierre de semifinal real, jugado con el pulso en la boca y sin una sola posesión sobrante.
El clímax llegó en los últimos 53 segundos. Dato metió dos libres para el 73-69, y a falta de 32 segundos Bettiga clavó el triple que dejó a Ferro a uno, 73-72. Pero Gimnasia respondió con sangre fría: Chacón sumó desde la línea, Cisneros convirtió dos libres para el 76-72, Carabalí agregó uno más, Bettiga acercó con dos libres al 77-74 y, ya en el último suspiro, Chacón selló el 79-74. El final fue caótico, con técnicas cruzadas y tensión máxima, pero el local lo resolvió con más temple.
La síntesis final pasa por ahí. Gimnasia tuvo a Chacón y Cisneros con 19 cada uno, a Rivero con 13 y a una estructura más confiable cerca del aro; Ferro respondió con Torresi 15, Bettiga 15 y Defelippo 14, pero su 32% en triples y algunos tiros errados en plena persecución le quitaron margen. El 2-0 no cierra la serie, aunque sí deja una certeza: para sacar a Gimnasia de esta semifinal, Ferro va a tener que ganar también una batalla emocional.