Quimsa pasó de sobrevivir en la serie a poder dominar con autoridad el partido. Anuló al mejor quinteto de Gimnasia, controló el rebote y mejoró la eficacia perimetral. Comenzó otra serie muy distinta a los primeros partidos.
Lectura central de Quimsa
Quimsa ganó el Juego 5 porque pasó de encontrar una respuesta puntual en el J4 a sostener una superioridad mucho más amplia en el J5.
En el cuarto juego, la clave había sido sobrevivir con una formación específica, especialmente el quinteto con Johnson, Orresta, Solanas, Lema y Meyinsse. En este quinto partido la mejora fue mayor: Quimsa encontró impacto en varias estructuras y rompió el partido desde defensa, triples y rebote.
El dato global más fuerte es este:
Quimsa: 15/28 en triples, 53.6% Gimnasia: 6/27 en triples, 22.2%
La diferencia desde el perímetro fue de +27 puntos. En un partido que terminó por 28, ahí está una parte enorme de la explicación.
El quinteto más importante
La formación más determinante fue:
Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema
Jugó 9:48 y ganó: 21-12 Fue el quinteto que le dio a Quimsa el mayor sostén real de volumen. Sus números fueron muy fuertes:
El dato de los 7 robos es brutal para menos de diez minutos. Quimsa no solo anotó bien: rompió la circulación de Gimnasia, recuperó pelotas y pudo correr o atacar con ventaja.
Además, esta formación marca una evolución respecto del J4. En el cuarto juego, una estructura similar con Johnson, Freeman, Orresta, Robinson y Lema había perdido 19-21. En el J5 ganó 21-12. Es decir: Quimsa corrigió y transformó un quinteto que había sido neutro/negativo en una herramienta de dominio.
El quinteto de control
La segunda formación más usada fue:
Johnson · Freeman · Robinson · Lema · Figueredo Jugó 5:48 y empató 8-8. No fue brillante ofensivamente:
ORTG: 83.0 0/3 en triples 2/6 libres
Pero tampoco perdió el tramo. En un partido donde Quimsa tuvo otros quintetos explosivos, este cumplió una función más de sostén. No dañó, pero tampoco abrió diferencias.
Los tramos que terminaron de romper el partido Hubo dos quintetos cortos pero muy contundentes.
Collomb · Solanas · Lema · Meyinsse · Figueredo Ganó 13-9 en 4:09. Fue una formación de ataque altísimo: 4/5 en triples ORTG: 266.4 Defensivamente no fue perfecta, porque recibió 9 puntos en pocas posesiones, pero castigó tanto en ataque que terminó positiva. Después aparece un quinteto todavía más contundente:
Collomb · Orresta · Robinson · Lema · Meyinsse Ganó 12-3 en 2:59. Este tramo fue excelente: ORTG: 270.3 DRTG: 60.0 NET: +210.3 3/3 en triples 4 asistencias 0 pérdidas
Es una muestra corta, pero fue un golpe durísimo. Quimsa movió la pelota, no perdió balones y castigó desde afuera.
Puntos fuertes más salientes
El triple cambió todo
El dato madre del partido es el 15/28 en triples. Quimsa venía de partidos donde su ataque dependía mucho de encontrar formaciones específicas. En el J5, directamente encontró una noche de tiro que desarmó a Gimnasia.
No fue solo una racha de un quinteto. Varias formaciones aportaron desde afuera:
Johnson · Freeman · Orresta · Robinson · Lema: 4/6
Ese reparto hizo que Gimnasia no pudiera ajustar sobre una sola formación.
Defensa y robos
Quimsa dejó a Gimnasia en 60 puntos y un ORTG aproximado de 82.9. Ese es un número defensivo muy fuerte para una final.
El quinteto principal produjo 7 robos y obligó a Gimnasia a perder ritmo. Gimnasia terminó con apenas 6/27 en triples, muy lejos de las noches donde había lastimado desde el perímetro.
Rebote
Quimsa ganó muy claramente el rebote: Quimsa: 43 rebotes totales Gimnasia: 23 rebotes totales
También ganó el rebote ofensivo:
Quimsa: 11 Gimnasia: 7
Ese dominio le dio segundas oportunidades y, sobre todo, le impidió a Gimnasia correr desde rebote largo o instalar confianza.
Circulación
Quimsa repartió 20 asistencias, contra 15 de Gimnasia. La diferencia no está solo en el número, sino en la calidad de los tramos: los quintetos que rompieron el partido tuvieron pase, tiro y pocas pérdidas. La formación con Collomb, Orresta, Robinson, Lema y Meyinsse tuvo 4 asistencias y 0 pérdidas en apenas 2:59.
Puntos débiles o alertas
Hay pocas alertas reales por la magnitud de la victoria, pero aparecen algunas.
El quinteto con Figueredo no dominó
La formación Johnson, Freeman, Robinson, Lema y Figueredo empató 8-8 en 5:48 y tuvo bajo rendimiento ofensivo. No fue un problema grave, pero no fue una formación de quiebre.
Algunas formaciones con Solanas y Figueredo sufrieron atrás El quinteto Freeman, Solanas, Robinson, Lema y Figueredo perdió 2-6 en 2:32. Y el de Solanas, Robinson, Lema, Meyinsse y Figueredo perdió 3-6 en 2:03.
Son tramos cortos y no cambian el partido, pero muestran que no todas las combinaciones ofensivas sostuvieron el mismo nivel defensivo.
Conclusión
Quimsa ganó el Juego 5 porque transformó la supervivencia del J4 en una actuación de dominio. Esta vez no dependió de una sola formación para volver al partido: tuvo varios quintetos capaces de castigar, defender y sostener la diferencia.
La formación más importante fue Johnson, Freeman, Orresta, Robinson y Lema, que ganó 21-12 en 9:48, con 4/6 en triples, seis asistencias y siete robos. Ese quinteto le dio a Quimsa control, energía y presión defensiva.
Después, los tramos con Collomb, Solanas, Orresta, Lema y Meyinsse terminaron de romper el partido desde el tiro exterior. El 15/28 en triples fue la diferencia más visible, pero la victoria también se explicó por defensa, rebote y circulación.
En continuidad con la serie, este partido cambia el tono: Quimsa ya no solo encontró una manera de resistir como en Comodoro, sino que mostró que puede dominar a Gimnasia si combina presión, rebote y eficacia exterior. El 88-60 fue una respuesta completa.
Lectura central de Gimnasia
Gimnasia usó 18 quintetos y ninguno llegó a 5 minutos. El más largo jugó apenas 4:10. Eso muestra una rotación muy fragmentada, como un equipo que buscó respuestas permanentemente y nunca encontró una estructura estable.
Gimnasia perdió el Juego 5 porque no pudo sostener ninguna de las dos identidades que lo habían hecho fuerte en la serie.
En los primeros partidos había tenido:
una formación de control defensivo;
una formación ofensiva muy potente con Chacón, Carrasco, Horton, Rivero y Cosolito.
En el J5, ninguna de las dos apareció con continuidad.
El dato más fuerte es este: Gimnasia: 6/27 en triples, 22.2% Quimsa: 15/28 en triples, 53.6%
La diferencia desde el perímetro fue de +27 puntos para Quimsa. En una derrota por 28, ese dato explica casi todo.
El mejor quinteto de Gimnasia La mejor formación fue: Dato · Carrasco · Horton · Carabalí · Cosolito Jugó 3:10 y ganó: 9-2
Fue el único tramo claramente dominante de Gimnasia. Sus datos: ORTG: 139.8 DRTG: 33.3 NET: +106.5 4/4 en dobles 3 asistencias 2 robos 0 pérdidas
Fue una formación eficiente, con buena defensa y buena circulación. El problema es que jugó muy poco. En un partido que Quimsa abrió con tanta autoridad, tres minutos positivos no alcanzan para cambiar el eje.
Carrasco · Horton · Toretta · Rivero · Cosolito Ganó 10-8 en 3:33. 2/2 en dobles 2/4 en triples 3 asistencias
Estas formaciones muestran que Gimnasia todavía tuvo ráfagas de calidad cuando pudo juntar pase, Horton, Carrasco y Cosolito. Pero no fueron tramos largos ni tuvieron continuidad.
El gran contraste con la serie
La formación que había sido una topadora en el Juego 3 fue: Chacón · Carrasco · Horton · Rivero · Cosolito
En el J3 había ganado: 44-21 En el J4 ya había bajado a: 22-20 Y en el J5, en su versión directa, terminó: 5-13 en 3:03
Ese es el dato de continuidad más importante. Quimsa fue encontrando respuestas contra la formación que había destruido el tercer juego. Primero la contuvo en el J4; después la castigó en el J5.
Los quintetos que más dañaron a Gimnasia El primer golpe importante fue: Cisneros · Dato · Toretta · Carabalí · Grun Perdió 3-9 en 4:09. ORTG: 37.5 DRTG: 128.6 1/5 en triples 3 pérdidas
Esta formación había sido útil en otros partidos como bloque defensivo. En el J5 no sostuvo nada: no anotó y permitió que Quimsa golpeara desde el triple.
El segundo golpe, todavía más duro, fue: Chacón · Cisneros · Dato · Carrasco · Carabalí Perdió 0-12 en 2:47. Ese tramo fue demoledor: 0 puntos 0/3 en dobles 0/1 en triples Quimsa: 12 puntos DRTG: 220.6
En menos de tres minutos, Gimnasia recibió un parcial que prácticamente explica una parte grande de la diferencia. En un partido de final, un 0-12 tan corto es letal.
También fue negativo: Dato · Horton · Toretta · Carabalí · Grun Perdió 0-7 en 1:56. Otro tramo sin gol, con tres pérdidas. Gimnasia tuvo varias mini formaciones que directamente no anotaron.
Puntos fuertes
Hubo pocos, pero algunos se pueden rescatar.
Algunas combinaciones con Horton, Carrasco y Cosolito produjeron
Las mejores formaciones ofensivas de Gimnasia tuvieron a Carrasco, Horton y Cosolito juntos. Esas combinaciones encontraron buenos tiros de dos puntos, pase y algo de fluidez.
Eficacia de dos puntos
Gimnasia terminó con: 16/31 en dobles, 51.6% No fue malo cerca del aro. El problema fue que no tuvo suficiente volumen ni complemento exterior.
Algunas ráfagas de pase
Gimnasia repartió 15 asistencias, pero quedaron muy concentradas en tramos puntuales. No hubo continuidad.
Puntos débiles
El triple fue el problema central
Gimnasia tiró: 6/27 en triples, 22.2% Quimsa metió 15 triples. Esa diferencia fue decisiva. Gimnasia no pudo responder al fuego exterior de Quimsa. Cuando el local empezó a anotar desde afuera, el Verde no tuvo una formación capaz de devolver golpe por golpe.
Rebote muy desfavorable
Gimnasia terminó con apenas: 23 rebotes totales Quimsa sumó: 43 rebotes totales La diferencia es enorme. Quimsa tomó 11 rebotes ofensivos y además dominó el rebote defensivo con 32. Gimnasia no pudo correr, no pudo cerrar posesiones y no tuvo suficientes segundas chances.
Rotación partida
El dato de los 18 quintetos y ninguno arriba de cinco minutos es muy significativo. En los partidos donde Gimnasia dominó, tuvo estructuras claras y reconocibles. En este J5, en cambio, se ve una búsqueda constante. Mucho cambio, poco sostén y demasiadas formaciones de uno o dos minutos.
La vieja formación de control no respondió
El quinteto con Cisneros, Dato, Toretta, Carabalí y Grun perdió 3-9. Esa era una estructura que en otros juegos servía para defender y ordenar. En este partido quedó superada.
La formación estrella fue neutralizada
El bloque con Chacón, Carrasco, Horton, Rivero y Cosolito ya no pudo romper. Quimsa le bajó el impacto y, cuando apareció, lo castigó.
Conclusión
Gimnasia perdió el Juego 5 porque Quimsa le quitó sus dos grandes respuestas de la serie. La formación de control no defendió como antes y la formación ofensiva que había sido topadora en el J3 dejó de ser dominante.
El partido se quebró desde el triple y el rebote. Gimnasia tiró 6/27 de tres puntos, mientras Quimsa convirtió 15/28. Además, perdió el rebote total 43-23, una diferencia demasiado grande para competir en una final.
La planilla muestra un equipo sin estabilidad: 18 quintetos distintos, ninguno con más de 4:10, y demasiados parciales cortos negativos. Gimnasia tuvo algunas ráfagas con Carrasco, Horton y Cosolito, pero no tuvo continuidad.
En la continuidad de la serie, el J5 marca un cambio muy fuerte: Gimnasia ya no pudo imponer los quintetos que le habían dado ventaja. Quimsa primero sobrevivió en el J4; ahora dominó en el J5, y lo hizo neutralizando las estructuras que hasta acá habían sido las armas principales del Verde.